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La incertidumbre de adquirir equipamiento medico-estético.

Elegir equipamento médico no es una tarea fácil, ya sea por el grado de especialidad que se debe tener en los aparatos o por la gran inversión que generalemente requieren. Nuestro invitado Hernando León especialista en el tema nos da las claves para saber elegir un aparato medico-estético.


Elegir equipamento médico no es una tarea fácil, ya sea por el grado de especialidad que se debe tener en los aparatos o por la gran inversión que generalmente requieren. Nuestro invitado Hernando León especialista en el tema nos da las claves para saber elegir un aparato medico-estético.

No son pocas las personas que a diario recurren a un especialista buscando información sobre la tecnología estética, tanto facial como corporal, la razón es simple: es tan grande la avalancha de información que minuto a minuto llega a nuestros correos electrónicos, Facebook, Twitter, que es inevitable quedar aturdido.

Esa información no sería tan desconcertante si no se presentaran dos situaciones específicas: en primer lugar, las personas encargadas de seleccionar los equipos del grueso de los negocios, manejan información básica y quedan a merced de la asesoría de los vendedores. Y en segundo lugar, en el mercado hay un afán comercial, donde lo importante es poner en las vitrinas la mayor cantidad de equipos sin importar el tipo de uso que se le den y sin la responsabilidad de brindar el soporte técnico que requieren. Esto trae como consecuencia diferentes situaciones y mitos alrededor de los equipos medico-estéticos.

La tecnología que se adquiere es la panacea

Esto no existe. Si se entendiera que un equipo es sólo una herramienta que facilita el logro de un resultado planeado a través de un método, que involucra una técnica, un producto activo y una tecnología, entre otras, tal vez el médico, la cosmetóloga o la esteticista podrían alcanzar procedimientos más duraderos y más asertivos.

Los equipos importados no requieren mantenimiento

Si esto fuera así, las autoridades sanitarias no exigirían planes de mantenimiento para los equipos. Toda herramienta involucrada en un procedimiento cosmético- estético requiere un mantenimiento periódico preventivo y ojalá predictivo. En definitiva estas herramientas fallarán en algún momento y si se tiene suerte lo pueden hacer fuera del procedimiento con un mínimo riesgo para el paciente. Los equipos también tienen paradas no programadas que representan perdidas para su negocio, usted debería considerar y calcular esas paradas y por supuesto saber cómo implementar un sistema de apoyo para soportar esas deficiencias que pueden llegar a ser días o incluso semanas.

El precio de los equipos no es relativo a su uso.

Definitivamente el precio determina la compra; sin embargo, no olvide que la importancia de adquirir un bien capital para su negocio es la productividad que le pueda generar la herramienta, examine por cuánto tiempo lo va a poner a producir. Si usted adquiere una herramienta que le facilite su producción por seis meses, probablemente considerará un bajo costo, porque por el precio que paga por ella logrará su objetivo de durabilidad. Ahora bien, si busca una herramienta para muchos años, lo más probable es que también considere un plan de mantenimiento que lo respalde ante paradas no programadas del equipo; eso sería no solamente lo más inteligente sino que garantiza la continuidad de su negocio.

El retorno de la inversión nunca se calcula.

¡Craso error! En todo negocio hay que hacer inversiones, sin importar si los fondos son de la familia o de un crédito. Usted debe calcular y tomar en consideración cuándo pagará su inversión (con trabajo, por supuesto). Pídale a su asesor comercial que le proyecte el ROI para el equipo que le vende, de pronto el tiempo que usted tendrá que trabajar el equipo sea mayor que su tiempo de vida, en ese caso es mejor que reconsidere su adquisición.

Revise los permisos y el cumplimiento de la normatividad.

Esto sí que es importante. Sea que haya considerado o no la habilitación de los servicios que va a prestar ante las diferentes Secretarías de Salud, usted nunca debería adquirir un equipo biomédico sin registro sanitario. Lamentablemente esto no basta porque en el mercado hay empresas que cumplen con todos los requisitos sanitarios en el papel, pero el mal uso y el almacenamiento inadecuado de los equipos, puede ocasionar errores de consecuencias lamentables tanto para sus pacientes como para su negocio.

La capacitación es sólo sobre el funcionamiento del equipo.

Perdonen pero este es el problema más grave a que se enfrentan los profesionales de la estética. Operar cualquier equipo con el desconocimiento de la física y de las reacciones en los tejidos por aplicación de esta tecnología, es como conducir un bólido de fórmula 1 con los ojos vendados. Por eso el componente de capacitación en el uso del equipo no debe restringirse a la operación de los botones. Al recibir la capacitación usted debe contar con toda la información de cómo funciona, qué reacciones provoca en los tejidos, quiénes son los usuarios finales que son aptos para la tecnología, con qué otras tecnologías se puede aplicar, cuáles son los posibles efectos colaterales. Usted debe recibir tantas horas como sean necesarias de práctica para adquirir la destreza suficiente en el uso de la técnica.

Dese cuenta que más allá de negociar la compra de un equipo electrostético, usted debe tener en consideración quién se lo vende, cómo se lo venden, con qué complementos se lo venden y sobre todo nunca olvide que el respaldo en todos los aspectos son el componente más importante de la compra. Usted puede viajar a Miami o adquirir en el país cualquier equipo con el mejor de los precios, pero y ¿el respaldo? ¿el soporte técnico?, ¿la garantía?, ¿en cuánto tiempo realmente podrá pagarlo?, esos son valores que sólo marcas reconocidas pueden ofrecerle. Siempre tenga en cuenta que lo barato le puede salir caro.


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